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En las instalaciones de la Fundación viven alrededor de 100 personas. 80 personas son permanentes y proceden de situaciones de exclusion social. Siempre las acompañan durante el año unos 20 voluntarios de corta estancia, en verano este numero aumenta hasta que llegar a unos 80 voluntarios.
La personas acogidas no tienen un tiempo establecido de estancia. A menudo, son casos extremadamente difíciles y la inserción socio/laboral puede ser larga, sobre todo para las madres víctimas de maltratos con hijos y procedentes de otros paises, que a dia de hoy representan la mayor parte de la población de la comunidad. Somos, en términos aproximados y que varían: 20 madres con hijos, 20 hombres solteros entre jóvenes y personas mayores enfermas, 30 niños y adolescentes, 20 voluntarios de todo el mundo y 2 organizadores permanentes. Para organizar un grupo tan grande y heterogéneo contamos con ciertas estructuras, acuerdos y mecanismos.

En nuestro horario cotidiano incluimos ciertas obligaciones comunales. Pedimos a los residentes que asistan sin falta al desayuno y la comida. Los residentes que tienen la capacidad realizan trabajos de diferentes índoles para el funcionamiento de la comunidad, según sus habilidades e intereses. Hay tareas de mantenimiento y reparación, organización de talleres, cuidado de niños, tareas de oficina, etc.

Cuando la persona manifiesta interés para un trabajo concreto se le atribuye una tarea que puede elegir entre: taller de cerámica, taller de reciclaje di vidrio para vitro-fusion, o vitro-tiffany, taller de velas, taller de jabones, taller de cuero, taller de mermelada, taller de costura, taller de manualidades con madera, papel y reciclaje, cocina, trabajo de cuidado del huerto, vivero y jardín, cuidado de las instalaciones comunes (piscina, casa de huéspedes, biblioteca de adulto y niños, almacenes de ropa, zapato y sabanas… ) según la modalidades de la terapia ocupacional. Una de las posibilidad es que sea la persona a proponer un taller nuevo.

Cuando nuevos residentes se unen a la comunidad, pedimos que firmen el documento ‘Compromiso de Amor’, en el que determinamos una serie de valores que consideramos importantes para vivir juntos armónicamente. Nuestra comunidad se basa en valores de solidaridad, tolerancia y amor familiar. Intentamos que la gente que ha sido oprimida o desarraigada encuentre una nueva familia en la que sentirse arropada y apoyada. A veces esto se materializa en la realización de talleres o simplemente en el flujo natural de conversaciones y actitudes que marcan un ejemplo a seguir positivo.

La FES realiza su labor en una de las zonas más pobres de España. Sierra Elvira, municipio a 10 km de Granada en donde se encuentran los hogares, es una pedanía de apenas 80 habitantes cercana al mayor enclave de población marginal y de etnia gitana al norte de la región en Pinos Puente. Se trata de una zona de economía rural y de escaso desarrollo, con mayoría de población anciana, fundamentalmente mujeres solas. La interacción de los habitantes de Sierra Elvira con las personas acogidas en el hogar (gran parte jóvenes inmigrantes, madres, niños etc.) resulta ser un beneficios mutuos para los dos colectivos (rejuvenecimiento de la población del municipio, compañía para los mayores, fuente de empleo para las madres etc.).

Es por esta razón y dado el proceso de consolidación de nuestra estructura y de modelo de gestión que implica a muchos de los acogido en la generación de recursos, que queremos aumentar nuestras plaza y responder a la demanda creciente de poblacion en exclusión social.

La totalidad de las mujeres que llegan en nuestra comunidad son personas muy heridas que por la casi totalidad solo han ten ido 6/12 meses de apoyo psicológico en los centros de los que derivan a frente de muchos año de maltratos y de encontrarse solas en un país desconocido, donde no tienen tejido familiar y donde el idioma sigue representando un obstáculo.

Los residentes menores proceden de situaciones de grave inestabilidad emocional, de maltratos, de situaciones relacionada con un hogar muy conflictivo, de escasa higiene y con ejemplo de convivencia y relación muy negativo. A nivel emocional y cultural por la mayoría no se le ha promovido el estudio de forma adecuada y mucho de ellos vienen sufren absentismo escolar por lo que se encuentran en grave riesgo de fracaso escolar.

La misión más importante de la comunidad es establecer un entorno de seguridad y bienestar para ellos. Por eso adaptamos el horario para pasar tiempo con ellos y para que vean a los adultos trabajando y cumpliendo con sus responsabilidades. Desayunamos todos juntos, después los adultos trabajamos de 9h a 14h, mientras los niños están en el colegio. Comemos todos juntos y después los niños tienen apoyo escolar, mientras que los adultos trabajamos otra hora y media.

La subsistencia del centro en términos de recursos materiales viene gracias a las donaciones oficiales, de empresas y de particulares. En ocasiones, funcionamos como un punto intermedio entre grandes donaciones de empresas y otras asociaciones de la zona, regalando lo que nos regalan según nos comuniquen sus necesidades.